JULIA PRILUTZKY





Yo no sé todavía cómo existe,
cómo ha venido a mí y está creciendo
la indócil llamarada que no enciendo
y esta emoción que tiembla y que persiste.

No sé si estar alegre o estar triste,
ya no entiendo la voz sino el acento,
ya no busco ni espero ni presiento:
apenas sé que estoy. Que está. Qué existe.

Pero cómo saber si es sólo un juego:
neblina, soledad, engaño, fuego.
¿Es un juego? Pues bien, hay que jugarlo

con una dulce complacencia esquiva
o una total entrega fugitiva.
¿Y si fuera el amor? Hay que aceptarlo.


Imagem: Alyssa Monks



2 comentários:

  1. Interessante...

    Esse aqui também:

    No es el amor, lo sé, pero es de noche
    y yo estoy sola, frente al mar que espera
    con las uñas viscosas de sus algas
    y el sello de la sal sobre sus piedras:
    sin cesar, desde el agua y las espumas
    mil ramajes de brazos me recuerdan
    que aguardan todavía
    tendiéndome su ausencia.

    ResponderExcluir
  2. A figura é aterrorizante...

    ResponderExcluir

Não fazemos censura prévia mas os exageros serão deletados.